El nacimiento de las pizzas

Estamos tan acostumbrados a preparar pizzas en nuestra pizzería en Benicassim y nos parece tan común su consumo, que parece que siempre han estado ahí y apenas podemos pensar que tuvieron un origen, pero sí, de hecho, su nacimiento es bastante antiguo.

El origen de las pizzas

Teniendo presente que el tomate llegó a tierras europeas en el XVI y hasta finales del XVII la población no lo admitió como un comestible, el nacimiento de la pizza más básica, formada fundamentalmente por masa de pan, queso y salsa de tomate, jamás pudo haber tenido sitio entre nosotros antes del siglo XVII.

Su nacimiento tuvo lugar casi con total seguridad en Italia y más en concreto en la urbe de Nápoles. Si dejamos de lado el tomate, sí puede remontarse siglos y siglos atrás en el tiempo. Tantos como la propia preparación del pan y su empleo por la parte de la humanidad.

Pueblos como el heleno, por servirnos de un ejemplo, acostumbraban a preparar panes planos. Masas de cereales de diferentes tamaños extendidas tal y como si de una pizza, o bien una coca mediterránea se tratara, a las que agregaban diferentes ingredientes. Es conocido el ejemplo del plakous, pan al que se le agregaban plantas aromatizadas, ajo y cebolla.

Se afirma asimismo que los soldados persas en la temporada del tercer rey de la dinastía aqueménida de Persia, Darío I el Grande, se nutrían de un pan plano. En este se fundía queso y, rematando, se agregaban dátiles. ¿Habías podido imaginar cual era el origen de las pizzas?