El secreto de una buena pizza: la salsa de tomate

En nuestro restaurante en Benicàssim sabemos que uno de los ingredientes principales de una pizza y uno de los más complicados de conseguir que sea de buena calidad, es la salsa de tomate. Hay que empezar diciendo que esta salsa va a variar dependiendo de la pizza que se vaya a preparar, ya que no será lo mismo hacer un estilo napolitano que un estilo New York.

Consejos para elaborar una salsa de tomate perfecta para pizzas

Para hacer una buena salsa de tomate para pizza hay que buscar que sea lo más densa posible y que no contenga demasiada agua para no humedecer la masa demasiado. De esta manera, se conseguirá el toque crujiente que a todo el mundo le gusta en una pizza. En Italia es normal que usen una salsa conocida como passata di pomodoro que es una salsa más cocinada, de mayor consistencia y menos agua.

En teoría, se debe usar un tomate para preparar una buena salsa, debería ser de la variedad de San Marzano que tiene denominación de Origen Protegida. Quien no tengan la suerte de contar con este tipo de tomates, se puede utilizar el tomate de rama típico o en su defecto, un tomate lo más carnoso y grande posible. Si no se tienen tomates frescos, se pueden usar tomates enlatados. En este último caso, se deben escurrir para quitarles la mayor cantidad de agua posible. Después se echa un poco de sal y un poco de pimienta en la salsa, y para aromatizarla, un poco de albahaca fresca. Si se desea, también se puede añadir un poco de orégano.